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lunes, 18 de mayo de 2009

Preguntas sin respuesta

Este fin de semana reflexionaba en el avión (ultimamente no paro!) con una terrible terrible resaca de la que tras trece horas de sueño me he recuperado, sobre las preguntas que masocamente hacemos, y de las que en realidad no queremos saber la respuesta.

¿Por qué lo haremos?



Ejemplos:




a) Entre amigas: ¿a que es mono mi pantalón nuevo? ¿conocéis alguna otra alternativa a "sí"? Yo todavía no.


b) Te tiras 3 horas arreglándote en el cuarto de baño, quedan menos 6 minutos para tu cita, sales y preguntas a tu compañer@ de piso: ¿estoy bien? ¿está bien el maquillaje? Ver a) para saber la respuesta.


c) Mirándote al espejo delante de tu pareja: ¿estoy gorda, cari? ¿Para qué lo preguntas? ¿de verdad no lo sabes? ¿necesitas el criterio de otro para saber lo que es gordo y lo que es flaco?


d) En la pescadería: oiga, este besugo, ¿está fresco? No, señora, llevo una semana con él y ya le hemos bautizado y todo, lo tengo ahí para hacerme compañía. Es la mascota de la casa. ¿Qué te va a decir el señor detrás del mostrador cuyo trabajo consiste en vender la mercancía, y cuanta más mejor, además?

e) En un restaurante: ¿qué me recomienda para cenar? ¿de verdad quieres saber en qué consiste la recomendación de la casa? En las sobras de anteayer que no consiguen quitarse de encima ni haciendo croquetas.

f) Con tu pareja: cari, si te encontrases en un ascensor que bruscamente se bloquea durante 6 horas, y cuando miras a tu izquierda descubres que está también Giselle Bunchen sin ropa y poniéndose aceite corporal... ¿me engañarías? ¿Qué harías tú si te encontrases a Jude Law semidesnudo suspirando por tus huesitos y susurrándote lindezas? Pues lo mismo tu churri.


g) En tu decimoséptimo aniversario, ¿me quieres? No, llevo 20 años invertidos en esta relación por una apuesta.




h) ¿Tú crees que aprobaré? ¿Qué decir? ¿Y yo qué sé?



i) ¿Mañana hará bueno? ¡Pero si no lo sabe ni la Agencia Estatal de Meteorología!




Esto me recuerda al programa de Anda ya, que ponen en los 40 creo, y que la gente llama para poner a prueba a sus parejas con llamadas ridículas y luego la parte perjudicada (en general mujeres) se enfada mucho, y yo digo, ¿acaso no se merecen lo que les pasa? ¿qué necesidad tienen de saber algo que es mejor no preguntar? ¿no creéis que hay cosas que es mejor no saber?Además, a estas alturas ya de la película, el que cae es que es tonto, porque el programa lleva más años que la tos.

Yo creo que simplemente es una manera de reforzar la autoestima en unos casos (a, b, c, f, g), hacerse el interesante en otros (e), ser un poco plasta (h, i), o estar un poco despistado (d), o simplemente ser un poco tonto (todas en general).


Así que no puedo terminar sino con una pregunta, ¿os gusta mi blog? ;)
Hasta pronto mis pequeñ@s drugos...


domingo, 1 de febrero de 2009

Guapos, feas, y viceversa.


Hoy ha sido un día histórico para el deporte español en Melbourne. Tras casi cuatro horas y media (que es más de lo que he jugado al tenis en toda mi vida) Nadal se alza con la victoria, con la V que tanto le gusta últimamente. Qué deleite.
Pero al margen del hito histórico-deportivo con el que no os voy a soltar el turrón de lo feliz que me hace y de lo cansada que acabé de ver el partido, no puedo sino reflexionar sobre un tema frívolo -¡como no!- derivado del mismo.
Y surge a raiz de la novia, y creo que representante de mi admirado Roger Federer.



Ya sabéis por dónde voy, ¿no? Ayer mismo estuve en una cena integrada por cuatro varones y cuatro hembras. Los cuatro primeros comentaban admirados cómo Roger puede estar con "una tía tan fea". Y ahí pongo mi cerebro a funcionar para este post.


No sé por qué, pero creo que nos resulta simpático ese hecho. A mí, como mujer, que Federer esté "con una tía tan fea" me produce ternura, y me demuestra (ya me diréis qué tontería) que es un chico sensible ya que no le ciega el físico (eso no me lo podéis discutir).
Entonces se me han venido a la cabeza parejas que me llaman mucho la atención en ese sentido. Al lío.

Fernando Torres: un chico joven, con cierto atractivo (no para mí, pero gusta bastante entre las jovenzuelas), forrado y famoso, con éxito mundial... y mirad su novia.


¿No es genial? En este caso además, creo que se trata de su novia de toda la vida. Me encanta. No se convierte en un idiota en cuando empieza a ganar unos milloncitos de euros. Un 10 para Torres.

Pierce Brosnan: no es que tenga cierto atractivo, es que es un cañón oficial. En el cine ha conquistado a los cañones más explosivos, ha hecho suspirar a generaciones, y mirad a su mujer.


Claro que doy fe que cuando se casaron (boda horterísima, por cierto) ella no era así ni mucho menos. Pero ahí siguen.




En el lado un poco más cañí tenemos a Pilar Rubio: mucho más que cañón. Creo que si le guiñase un ojo a cualquier hombre, cualquiera, lo tendría rendido a sus pies (o a otras partes de su cuerpo turgente...).

Bueno pues esta belleza lleva unos ocho años con su novio que tampoco es para tirar cohetes la verdad. Juzgad by yourselves. Claro que lleva triunfando poco tiempo, a ver si dentro de un año sigue igual, o ya se ha ido con Hugo Silva, o cañón similar...



Fran Rivera: aunque me parezca un pereza integral, el chico feo no es. ¿Cómo se entiende que pudiese haber estado tanto tiempo y -dicen- tan enamorado de una chica como Blanca? A mi humilde entender y siempre en cuanto a físico se refiere, él le da mil vueltas, pero ahí estuvieron dándolo todo...

En esta foto ella parece su madre. Y eso que está arreglada la pobre...



Estos casos son para mí los más llamativos porque los agraciados físicamente son además los forrados, los famosos, o los triunfadores (o las tres cosas) y sus poco agraciadas parejas las anónimas y no millonarias a priori (que no me sé las cuentas corrientes, hasta ahí no llego).

Existe otra variante en la que famoso-feo-y-forrado encuentra modelo que tenga el valor de meterse en la cama cada noche con él, y él no tiene horas en la vida para darle gracias a Dios por haberle bendecido con ángeles como los que disfrutan.


Y ahí no puedo sino acordarme del orangután y la princesa. O dicho con nombres legales, Christian y Adriana Karembeu. Además tengo entendido que ella era un celosa integral. ¿No es increíble? Ver para creer.



La ficción a veces supera a la realidad, ¿o no superan con creces el cuento de la bella y la bestia?


De este mismo palo también es la siguiente parejita. Alucino con la Reina Rania y el simio con el que está casada. Por muy reina que me haga hay cosas por las que no paso. Que no. Y para más osadía están repletos de hijos...


Y no os creáis, que en esta foto Abdalá está hasta favorecido. He estado buscando una en la que la extraña pareja paseaba de la mano tan campantes. Ella impoluta de Chanel (por ejemplo) y él enfundado cual chorizo de cantimpalo en un chandaleto. Por suerte para vosotr@s no la he encontrado.


Y el último caso, puede que sea el más inexplicable, ya que los dos son famosos, triunfadores, tienen éxito y dinero por sí mismos. Es decir, no necesitan a un Abdalá de Jordania para convertirse en reyes. Están juntos ni más ni menos porque se quieren y están enamorados. Y así lo demuestran.


La dulce y perfecta Heidi Klum, y el lo-miro-y-me-da-miedo-Seal. Claro que ella antes tuvo un hijo con el fofo de Briatore (que menuda mujer se ha vuelto a sacar de la chicha... qué campeón, por muy millonario que sea...).



En fin, que la belleza está en el interior. Lo sé. No me queda más remedio que creérmelo cada vez que me miro al espejo.


No obstante hay casos en la vida en que la exterior nos sorprende con mezclas como las mencionadas... Porque bellos y bellas hay muchos, y bestias al cuadrado también. Pero esos no despiertan demasiado mi interés. Aún así ¿creéis que se me ha pasado alguien? ¿Algún bello y bestia olvidado?




Hasta pronto mis pequeñ@s drugos.