miércoles, 14 de octubre de 2009

La belleza no da la felicidad o el dinero está en el interior.

Cuando tienes que tomar una decisión importante en la vida o lo estás pasando un poco regular, nunca viene mal que venga un amiguete y te dé un buen consejo. Es fundamental. Para eso están (los amigos y los consejos).

Sin embargo, llevado a un plano más genérico, el mundo de los consejos siempre me ha hecho mucha gracia.

No puedo evitar que se me vengan a la cabeza los consejos tan prácticos que nos podrían dar Bill Gates o Amancio Ortega (por ejemplo) cuando nos dicen que el dinero no da la felicidad.

Tiene gracia, ¿no? Los visualizas recostados en unas tumbonas de diseño al lado de una piscina infinita al borde del mar con una piña colada en la mano y una bella masajista balinesa acariciando suavemente sus pies (en realidad así me imagino más a Brad Pitt y no señores entraditos en carnes y en años)... no da la felicidad, no... pero no me despertéis en un rato...

... Mientras que tú, la última tumbona que tuviste era del Ikea, y para que te cupiese en la terraza había que meter la cabeza en el salón; además ya está rota y mal doblada, y está esperando a ser llevada al contenedor, cosa que por cierto, harás este año, o el que viene... además lo harás personalmente, no vendrá Ambrosio ni Jeffrey a por ella...

Tampoco es la primera vez -ni será la última- en que una modelaza de piernas interminables, melena brillante, pechos turgentes, madre de tres hijos, y tez de porcelana nos dice seriamente que la belleza está en el interior (¿en el interior de qué? ¿de su ropa?). Sonríe hechizándonos con el brillo de sus blancos dientes, mientras apostilla que le encantan las hamburguesas, y que no tiene ningún truco de belleza porque es que ella no se cuida nada. Pero nada de nada.



Y yo en ese preciso momento me encuentro repasando el extracto del banco, porque no me puedo creer que me gastara tal cantidad de dinero (que tienen Bill y Amancio, pero no yo) en la perfumería de la esquina, total, para seguir con la celulitis incrustada en mi cuerpo y con las patas de gallo que empiezan a despertarme con el kikirikí matutino (hace tiempo que no uso despertador, así me apunto al ahorro energético...).

Repaso mentalmente y hace meses que no veo una hamburguesa ni por la tele, en mi nevera no hay más que apio, calabacines, y demás alimentos hipocalóricos que acaban en -ines, y mis lorzas siguen agarradas a mi tripa como garrapatas.


Luego están los consejos del hogar que se pueden leer en revistas genéricas, que son del tipo: "Si quiere limpiar objetos de plata mezcle las cenizas de cigarrillos con un poco de jugo de limón , forme una pasta y pásela sobre la superficie".
Verídico. Entonces los marcos de plata me quedarán como nuevos, los pulmones no, pero cómo luce la foto del bodorrio en el marco de plata repujada...


Otro: "Para quitar las manchas de sarro de los artefactos del baño prepare una solución de 1/4 de litro de agua hervida, una cucharada sopera de sal fina bien colmada y otra de bicarbonato de sodio. Mezcle bien y humedezca un trapo con ese líquido. Pase por toda la superficie y deje actuar durante 5 a 7 minutos. Después enjuague".



Agua hervida (¿hervida? ¿y si es mineral?), y deje actuar de 5 a 7 minutos, cronómetro en mano, como te pases se disuelven los azulejos.


En fin, ¿cómo hizo esta gente tan aplicada para descubrir tales consejos?


¿Quién fue el primero en vaciar un cenicero, mezclarlo con zumo de limón (que uno siempre tiene por ahí a mano) y hacer una pasta? ¿Qué clase de aburrimiento tenía encima?


¿Pretendía hacer plastilina casera y descubrió lo de la plata por casualidad?

Esto me recuerda a una pregunta que me hago cada vez que tengo el inmenso placer de encontrarme comiendo percebes. ¿Quién fue el primer desalmao que se metió un percebe en la boca? ¿Lo pelaría?

Qué desesperado tenía que estar, porque no sólo son repugnantes de aspecto... fijaos a dónde hay que ir para coger un percebe... Bendito desalmao.



Y para rematar una curiosidad, proporcionalmente a la masa corporal, el percebe tiene el miembro viril más largo: unas veinte veces la longitud total del animal. No comments.







Hasta pronto mis pequeñ@s drugos...



14 comentarios:

mariano santiso dijo...

Garaz te veo un poco escéptica.La vida es así. Pero es la que tenemos. Besos

Garaz dijo...

Exacto Mariano. Has dado en el clavo. Escéptica.

Es la que tenemos, no la cambiaría, y me encanta analizarla mordazmente para (haceros) pasar un buen rato.

Nadia dijo...

Jajaj. Ains vecina! Me he reído con tu entrada. Nunca había pensado lo del percebe. Lo del dinero, la belleza y la felicidad sí. Es fácil dar consejos desde la comodidad una hamaca de miles de euros ;o)

Y yo sigo roncando si, espero que hasta que se me quite el resfriado.

¿Mañana más? dijo...

Hola Garaz. Te visito curiosa (es mi principal defecto / virtud) al reconocer un grafiti nuevo en mi blog y descubro un post extraordinario acerca dle consejos trampa.

Que el dinero no da la felicidad... ¡y un huevo!. Pues a mí me quitaría el 90% de mis problemas actuales, aparte de mejorar mi maltrecha salud. Vamos... unos masajitos todos los días y no tendría este dolor crónico de ciática. ¡Y ya llevo CUATRO MESES!. Si fuera Bill Gates NO tendría que ir a currar, NO tendría que hacer tareas domésticas y SÍ me hiper cuidaría con masajitos y paños calientes. Ni más que NO llevaría ya cuatro meses con esos dolores tan terribles porque en dos semanas o menos (me remito a los futbolistas) estaría NUEVA.

Que la belleza está en el interior... ¡ja!. Pues en un principio no me iría a vivir con un tío de aspecto desgraciado, sinceramente. Lo mismo luego lo conozco y el roce hace el cariño pero, la verdad, estaría más dispuesta a darle una oportunidad a un chico agraciado, qué quieres, hija.

De los consejos de las revistas... pues será como las historias del PRONTO, que son más falsas que un duro de madera. Los deben escribir los mismos que los de los horóscopos, estoy segura.

Saludos, Patricia.

Lei dijo...

mañana mas, como osas decir que las historias del Pronto son falsas?? ;p

R@ dijo...

Hola Garaz
Hace tiempo que te leo, me diviertes mucho, y dices verdades como puños,jaja
Un besito y gracias por comentar

dezaragoza dijo...

Eres la monda. Gracias por hacerme sonreír y echarme un par de risas. Siento no dejarte más comentarios pero... es que lo dices todo de tal manera que ¿qué se puede comentar?. Lo clavas y lo dejas cerrado.

Abrazos, que sepas que te sigo leyendo.

Artabria dijo...

Desde luego dar consejos es muy fácil, pero ponerlos en práctica no tanto.......

javier1739 dijo...

El dinero NO DA LA FELICIDAD, el otro día encontré 50 céntimos de euro en la calle, me agaché para metérmelos en el bolsillo antes que nadie y terminé en el hospital con lumbago, ciática y otras cosas. ¿lo vés?

¿Mañana más? dijo...

Pues yo también tengo lumbago y ciática y no es de coger pasta, precisamente. Ya me gustaría a mí.

Charlotte dijo...

dios querida cómo me he sentido identificada con esta entrada... Eso de que las modelos no se cuidan y que comen de todo y son unas vagas que no hacen ejercicio ¡ja, ja y ja!


Kisses,




Ch.

Laura Tovar dijo...

jajajajajajaja Garaz como me he reido con ese texto, un analisis perfecto de lo que nos rodea en materia de consejos..que el dinero no da la felicidad??? ...wowww pero como ayuda a facilitarla jajajajajajaja...sobre todo cuando quiero darme un paseito por las Islas Griegas o por qué no mejor Japon ;)

Un gran saludo..ahhh y gracias por tu comentario en mi blog =)

+Venus Doom+ dijo...

con lo de la hamburguesa me has recordado que tengo un post pendiente... si vamos eso no se lo cree nadie, que no se cuida... y las hamburguesas donde las guarda?

te seguire leyendo, un saludo!

Marcos dijo...

¡Hola! Con respecto a cada punto, vale el razonamiento, que hay "razonamientos altenativos", que no son tan nihilistas, y no nos dejan con un sabor tan amargo en la boca. Cambiando el enfoque filosófico es posible encontrar "dulzura" hasta en una lágrima o en un alarido de dolor ... Pensemos en el parido y la parturienta. ¿Por qué no pueden haber otros ejemplos más? ¿Otros enfoques, que conviertan las esencias de las cosas, en cuasiparidos y cuasiparturientas?¡La vida tiene momentos de intensa belleza ... NECESARIAMENTE ... porque, al alma hambrienta, todo, le es dulce ... y porque, al hambre, el mendrugo mohoso, le sabe como un manjar! El resentimiento es una invención de nuestra mente. El sentirnos pobres y sentir rica a otras personas es algo, que decidimos sentir ... tal vez, porque nos gusta amargarnos o somos ignorantes de otras verdades o somos envidiosos (la envidiaa es inmoral, porque se gobierna por los apetitos carnales y los afectos, en vez de por la razón y la ley) ... pero que no es RACIONAL. No es matemático esto, de que, yo, soy pobre, porque gano menos, y, vos, sos rico, porque ganás más. Tampoco es matemático, que, en un mundo comercial, lo más necesario, sea tan caro, que, alguien pobre (no indigente), sea incapaz de comprarlo. Es un absurdo. Sí es cierta y es matemática la indigencia ... pero quienes nos autoconvocamos, aquí, no lo somos. ¡Abrazos!