viernes, 9 de enero de 2009

Las segundas partes a veces sí son buenas; las rebajas no dan la felicidad II

Al día siguiente decido ir al Zara que nunca me falla. Pese a que hay muchos, cada uno es especial. He tenido sueños terribles en los que me perseguía una cola enorme de gente que calzaba mi botín soñado en un solo pie, enfundado el otro en un calceto blanco...




Antes de cruzar el umbral de la puerta me palpita el corazón de manera arrítmica. Creo que sufro un micro-ataque al corazón. Sin embargo decido que pese a mi estado de salud, voy a por todas.




Repasemos:

-mi objetivo nº1 se encuentra desaparecido en combate. No llegó a rebajas porque se vendió como churros (no me caracterizo por tener un gusto muy original...). Botas mosqueteras, modelo concreto. No me rindo y confío en una devolución despistada.

-mi nuevo objetivo nº2 es el super-bolso básico que tuve que abandonar en el campo de batalla dado el dramático escenario al que me enfrentaba.

-mi objetivo favorito, el nº3 es el botín solitario, digno protagonista de mis últimas obsesiones. Mi razón de existir de los últimos días.

Allá vamos.

Al entrar en la tienda meto la directa hacia una dependienta. Esta vez no tengo ganas de arrastrar mi artificialmente inflado cuerpo por los mazapanes navideños por los suelos zariles (llenos de polvo, por otra parte, especialmente en rebajas... recorte presupuestario??). Este Zara es más pijo, tiene más caché, y me da palo perder los papeles cual señora madrugadora a las puertas de El Corte Inglés el primer día de rebajas.



Me señala que los botines que quedan en la tienda están en la estantería del fondo, que las botas no han llegado a rebajas (coinciden las versiones...), y que del bolso no ha oído hablar en su vida, lo cual me desestabiliza un poco las constantes vitales, pero nada que la idea de conseguir los botines no pueda curar.





Me apresuro a la estantería mientras intensifico mis plegarias, a la par que me castigo por no haberme comprado las malditas botas desaparecidas... y entonces los veo.


Ahí están.


Pero para más inri me encuentro que... hay tres pares más. Y ninguno mi talla.

Qué extraña sensación...


No percibo señal alguna. Y aunque parezca extraño, sentí una tremenda decepción de encontrarme tantos pares a mi disposición.

¿Al final ha sido tan fácil? ¿Y ahora después de mí puede venir cualquiera que no se merezca a mis pequeños y llevárselos como si nada? Me invade una profunda sensación de vacío...



Extraña, me pruebo una talla más (no es la primera vez... ni será la última...) y me parece que me quedan perfectos (me auto-convenzo del tirón; de hecho me planteo cambiar de talla, aunque objetivamente me quedan grandes, exactamente una talla grandes). Soy experta en comprarme gangas que no son de mi talla. Absurdo. No tengo justificación alguna.



Decidida a llevármelos, y con los botines agarrados contra mi pecho con más fuerza que King Kong, prosigo mi paseo por Zara en busca del bolso perdido. Planta tras planta me contestan con evasivas. Se me hace tarde y me acerco resignada a la Caja. Menos mal que al menos me llevo a mis bebés conmigo...





Lo primero que veo es que ¡hay tres personas en la cola!

Vuelve mi vena esotérica y me creo que son señales que me re-convencen de comprarme los malditos botines de una talla más. Y al mirar a la chica que está cobrando, me encuentro el bolso justo detrás de ella!!! Será posible??!! Más señales. Me vengo arriba.

¡Lo he conseguido!

Me entran ganas de comprarme la tienda entera... no tengo ni porqué explicaros que no lo hice...

Al tocarme el turno le pido el bolso y finalmente me compro los objetivos nº 2 y 3 (antes conocido como 2 y medio...).

¡¡¡Son míos!!!



Al final la campaña rebajil pese al drama vivido el primer día, no ha sido tan mala como prometía. Mis botines ya están estrenados y todo (qué rápido crecen!) y para el bolso ya estoy buscando ocasión para ponérmelo (es un poco arreglado...).







Y tranquil@s, que seguiré en busca del nº1... soy incansable... (el que la sigue...)




Hasta pronto mis pequeñ@s drugos...

9 comentarios:

Paula R. dijo...

Me alegro por ti!! Buenísima la formade contarlo, esa sensación de vacío... ainns, te comprendo jaja
Has triunfado rebajilmente, enhorabuena!!
Suerte con las botas, lo conseguirá, mi capitán!

Garaz dijo...

Jajaja... gracias Paula!!! Creo que hoy incurriré en la tercera ofensiva y tercer Zara distinto... incansable o chalada???

Botica Pop dijo...

Ay, que susto! me he leido las dos partes de un tirón... y qué sufrimiento. Me alegro que al menos hayas conseguido 2 de 3. Besos.

Lei dijo...

si te sirve de consuelo yo me he comprado un vestido que no se si utilizare.... lo tengo colgado en el blog a ver que te parece....

natàlia dijo...

Enhorabuena, lo conseguiste!!!!!Ya te falta menos para conseguir todos tus objetivos ;))))

Un beso!

Anónimo dijo...

QUE BUENA ERES COÑO!!!!

BESOS FTS. PERCE

Bεαтя¡z dijo...

Yo después de 4 intentos en ZARA encontré las botas de ante negro por encima de la rodilla que me quitaban el sueño desde hace meses.Me juraron que no habían llegado a las rebajas, pero allí estaban, solas, entre mil trapos tirados, de mi talla, esperándome :)
Por cierto, tienes un recadito en mi blog.
Un beso

R@ dijo...

Holaaaa
acabo de descubrirte, me reí un montón con tu post
sigue así

Anónimo dijo...

yo creo que las fotos son de risa y hace mucha gracia verlas asique si las comprais os partireis de risa.jajajajjajajaja