Por ejemplo, las secretarias ahora son auxiliares administrativos, un enfermero es un asistente sanitario, un vendedor de pisos es un agente inmobiliario o agente de la propiedad, las azafatas que hay en un avión son auxiliares de vuelo (¿las que hay en el AVE? ¿auxiliares de tren?), las peluqueras ahora son estilistas o esteticistas, las niñeras o muchachas que se encargan de los niños son cuidadoras, un camionero es un transportista por carretera, el dueño de un bar es un hostelero, y el de una ferretería un empresario, ya no sé ni lo que es un educador... todo tiene que tener una connotación técnica que no me explico.

Ahora quedo con mis amigas el domingo para tomar el brunch. Antes tomábamos el aperitivo, y hacemos exactamente lo mismo, sólo que ahora... pues se llama brunch (pero sólo los domingos, si quedamos cualquier otro día seguimos tomando el aperitivo). Llevamos shorts, cotilleamos a las celebrities, vamos de shopping, somos fashion (o lo intentamos), trendys, nos ponemos gloss, camisetas de strass, sufrimos mobbing, tenemos varios password... Aunque esto es más tema de anglicismos, y merece capítulo aparte.

El culmen para mí fue un día que pasé por delante de una peluquería y me encuentro un cartel que anuncia el ofertón de corte de pelo a nosécuántos euros, con la coletilla de "incluye protocolo de lavado". ¿Pero esto qué es? Es decir, cada vez que tomo una ducha y me lavo el pelo estoy iniciando una acción rutinaria de higiene con protocolo de lavado????
Me hace gracia cuando ocurren sucesos en la calle y el típico reportero de la tele le pregunta a gente corriente como yo misma, y la gente intenta contestar haciéndose la fina, en plan: "lo que es la crisis nos está afectando a lo que es el presupuesto de la unidad familiar, en este caso compuesto por dos integrantes como somos mi señora y yo" (literal), o un politiquillo local de tercera hablándonos de "unidades arbóreas". Típico es también la narración de un accidente con "la activación del dispositivo de emergencia", es decir, llamar a la ambulancia...
Entre nuevas profesiones de nombres larguísimos, anglicismos de lo más cool, y gente ignorante que no sabemos usar ni los unos ni los otros estamos viviendo un momento de lo más difícil. Es cierto que la lengua está viva, pero me gustaría saber qué opina nuestra querida y carca RAE...