miércoles, 27 de mayo de 2009

La Diosa Fortuna

Últimamente tengo la sensación de que me ha mirado un tuerto. La verdad es que me encuentro en una espiral de mala suerte de la que no sé cómo salir.

Mañana sabré si empieza a cambiar mi sino, o sigo en el imparable ciclón negativo.


Aparte de un par de reveses personales de diferente índole, la cancelación de un mega-viaje a Singapur, con la consiguiente pérdida de dos entradas para la final del Master Series de Madrid al no encajarme los planes, etc... la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia fue el siguiente timbrazo en mi telefonillo el otro día:

-Por favor, ¿la señora Garaz?

-Si soy yo.

-Le traigo una notificación.

-Como sea de tráfico puede usted volver por donde ha venido (¡lo que me faltaba!)

-No señora, no es de tráfico.

-Pase usted sin más dilación.
En ese momento atisbé una leve sonrisa en la cara del mensajero. Aún no sabía que las noticias que me traía eran peores si cabe que una notificación de la Dirección General de tráfico...
Cuando llega a la puerta de casa me enseña semi-triunfante el membrete (me cogió manía por mi contestación, le noté cómo se alegraba...). El Comité Electoral Central. Vamos, que estoy jodida, con perdón de la expresión.


Titular-Vocal 1. Vamos, la número 2 de la mesa. La siguiente en importancia tras el Presidente (cargo que por cierto, ya me tocó cuando tenía 18,01 años...).
En realidad me resulta imposible hacerme cargo de mis obligaciones como ciudadana de un Estado de Derecho, así que ya he ido al Juzgado a apelar tal nombramiento, y mañana por fin sabré si veo la luz al final del túnel y empiezo a salir a flote de esta mala racha, o por el contrario el destino se ensaña con mi persona con nocturnidad y alevosía.


Total, que hablando y riéndonos el otro día de la situación que últimamente sobrellevo como puedo con una amiga, empezamos a jugar a un juego (valga la redundancia) un poco macabro que consiste básicamente en preguntarte si prefieres la muerte o la tortura.
Me explico:
Tienes que imaginarte las peores situaciones del mundo y elegir la menos lesiva para cada uno. Es muy básico, pero lo que nos reímos... Os lo recomiendo para liberar tensiones.


Mi retorcida mente da juego a unas opciones de lo más macabras, y la elección se torna de lo más complicada. Os pongo ejemplos:

- ¿qué prefieres, acostarte con Toni Genil o escuchar un disco entero de Camela?



- ¿engordar 10 kilos en una noche o perder el sentido del gusto?

Chorradas por el estilo. Lo que más gracia me hizo fue que mi amiga prefirió cualquier opción en el mundo, CUALQUIERA, a que en el momento de su hipotético casorio, se le pusiese a sangrar la nariz virulentamente echando a perder su vestido y el de las personas de su alrededor, con todo tipo de camarógrafo inmortalizando el momento. Jajajaja...



Yo entiendo que la situación es tremebunda... pero si supiéseis la de opciones macabras que le dí...

¿Y vosotr@s? ¿Qué os parece peor que pasar un domingo desde las 8 de la mañana hasta las 10 y pico de la noche, por unas elecciones que además provocan la mayor de mis indiferencias?



Hasta pronto mis pequeñ@s drugos...



(os mantendré informad@s de los designios que la Diosa Fortuna guarda para mí...)

4 comentarios:

Lei dijo...

mira el lado positivo, vera a vecinos que hace tiempo no veias, comeras bocadillo frio de mortadela con aceitunas y te libraras de las odiosas peliculas de antena 3 de los domingo, creo que tienes suerte ;)

Cuatro ideas dijo...

Hello, hacía unos días que no entraba a leer tu blog y está a reventar!! Por favor, cuéntanos la segunda parte del momento Vicepresidenta de la Mesa Electoral... Y felicidades blogueras atrasadas!!!! Con qué diferente perspectiva se ve todo cuando una buena amiga (o varias) vienen a quitarte la congojilla, verdad.

Besos grandes

Artabria dijo...

Pues mira, reconozco que es un auténtico coñazo. A mi me toca trabajar en todas, como representante de la administración y no me disgusta, está bien pagado y no tengo que estar allí más de una hora en todo el día.....

mariano santiso dijo...

muy divertido, saludos