martes, 16 de diciembre de 2008

Shopping forever



En estos consumistas días pre-Navideños me invade una sensación totalmente contradictoria. Llevo varios días de intensas compras totalmente ególatras. De Reyes me estoy regalando un nuevo fondo de armario (no os hagáis ilusiones, hablamos de saldillo, zaruchi, H&M, básicamente), y como buena materialista (que no necesariamente tiene nada de bueno...) la tarea me está llevando más de lo inicialmente diseñado.



Llevo unas cuatro o cinco tarde de compras, y unos días salgo con hambre voraz digna del mejor depredador y me llevo media tienda con la pobre tarjeta echando humo, y otras, por no hacer cola (que apenas hay, por cierto) o ir a los probadores, o acercarme a la caja, paso de largo por todas las prendas auto-convenciéndome de que no necesito nada.




Que no necesite nada es un hecho evidente. "Necesitar" muda su sentido en cuanto a compras ropiles y complementiles se refiere.



Lo comparo un poco con la comida. Unos días te meriendas hasta un poco de perejil que queda en el fondo de la nevera, y otros con un yogurt tiras hasta el día siguiente, o por pereza o por falta de apetito (lo segundo es más extraño que me pase, ah! no! me acuerdo un día que me pasó...)
(tenía fiebre...)


En los días de intenso shopping otra cosa que sucede es que se genera una actividad paralela más común en las mujeres, y que es igual de entretenida (o más) que el shopping en sí:
el devolver (o descambiar como dicen por aquí) todo o parte de lo comprado.
Esa actividad comporta que el presupuesto que se tiene para el shopping conste de un fijo + un circulante. Más o menos tal y como nos lo muestra el gráfico.
El fijo: va directo a tu armario y empieza a generarte la felicidad descrita dos post más atrás.

El circulante: es un dinero que se va transformando en el tiempo, no acaba de estar ni en la cartera ni en ninguna prenda, que es probablemente el dinero mejor invertido de todos. Es lo que nos da la vidilla, por lo menos a mí. Es un dinero que dura toda la vida, el mío empezó hace años, y ahí está, tranformándose sin parar en bolsos, absurdas camisetas, foulares innecesarios, pantalones demasiado atrevidos, que pasan por casa, y se van. Así me generan otro tipo de felicidad; cuando veo la prenda en la calle, o en una amiga, pienso "jaja, yo lo he tenido" lo siento en parte mío. Y no sólo eso, sino que lo he tenido y además lo he rechazado, así que es como si fuese superior, por encima del bien y del mal. Casi como si lo hubiese descubierto. O diseñado.


A veces sin embargo (siempre que hay una cara, hay una cruz) te vas de compras, te gastas una pasta, llegas a casa y te frustras porque todas las bolsas están rellenas de: ropa interior básica (cero felicidad), esa camiseta blanca insulsa que no da para más y hay que renovar, una chaqueta de punto "vulgaris" que necesitas para acompañar a prendas de categoría superior... Aunque menos agradecidas, también son necesarias (volvemos al extraño concepto de necesidad). Pobrecitas, supongo que todas las prendas tienen vocación de ser el vestido it, y algunas acaban siendo una camiseta blanca de algodón que acaba en Lefties, tres temporadas más tarde...





Así que a ver cuándo acabo con el circulante, que me quiero reservar una parte para las rebajas, ya veréis como me lo acabo de gastar en las rebajas de junio'09...









Hasta pronto mis pequeñ@s drugos.

12 comentarios:

ranzuki dijo...

jeje, gracias por el coment!!! :DDD

Chica pues no sabes la suerte que tienes de poder tirarte 5 tardes de compras, que envidiaaaaa!!! >_>
Yo estoy aqui reclusa,jejeje

Yo eso de falta de apetito tapoco sé lo que es :P

Cuatro ideas dijo...

Te vas superando, en contenidos y estructura!!! Me divierte muchísimo tu blog.

Yo no devuelvo casi nada, pero creo que todo es ponerse...

Lapau dijo...

necesitar necesitar... yo creo que hoy en dia, no necesitamos nada... pero es que es dificil resistirse, yo me declaro consumista total! jeje

Besotes

Ah! y no soporto los cambios sobre todo por el tiempo perdido.......

Garaz dijo...

Cuatro ideas, Lapau: todo es ponerse. Como empecéis con el devolver, os metéis en una espiral sin fin...
Ranzuki: tengo muuuuucho tiempo libre, qué le voy a hacer!!

Paula R. dijo...

Qué placer el cambiar una prenda por otra... es tal cual, fue mía, la rechacé y sin gastar un duro la cambio por otra... oh yeah!
El concepto de necesidad, qué complejo es ;)

Bεαтя¡z dijo...

Jajajaja Qué bueno el concepto de "dinero circulante". Yo pasé por la fase de renovación armaril hace 4 o 5 meses. Cuando empecé, lo hice, claro, por lo más "necesario": los básicos. Osea unos vaqueros, unas cuantas camisetas blancas, negras, cárdigans sencillos, blusas... 1 mes después, con todo lo "necesario" cubierto, planifiqué otras 3 o 4 semanas en caprichitos que harían de mi armario el más deseado: una cazadora de cuero, unas botas estupendas, un vestido maravilloso, unos taconazos...el caso es que esa fase de capricheo que en ningún caso iba a durar más de un mes y tras la cual iba a sentirme la mujer más feliz del mundo...aún no ha terminado- Y aquí me ves, después de haber seguido paso a paso la Biblia de la moda y las compras, que me aseguraba un ropero perfecto y una felicidad infinita, sigo levantándome cada mañana sin saber qué ponerme :(
Un besito.

ranzuki dijo...

gracias por el consejo! un dia de estos pongo modelito con ellaas a ver que opinais ^^
un beso!

Casandra dijo...

JAJA, gracias a que se pueden devolver las prendas estoy ahorrando yo un poco. Me pongo las prendas, las paseo por casa y las devuelvo! JAJAJAJAJA!! Es un poco fuerte, pero al menos así no me quedo con prendas que luego nunca te pones porque son demasiado raras.

Un besito!! :o)

natàlia dijo...

Enhorabuena por tu blog y por las 5tardes de compras ;P

Besos!!!!

valgar dijo...

Me he sentido totalmente identificada. Necesitaría un armario más para las bolsas de Zara en "Standby" = "no sé si lo voy a devolver"

Garaz dijo...

Si encuentras la solución al almacenaje de tales compras cuéntamela, que tengo el mismo problema!!!
Y gracias por escribir valgar!!
Feliz Navidad a tod@s!!!

valgar dijo...

Por ahora, el sitio más práctico es el maletero del coche.
Por cierto, no me has dicho como era la chaqueta. Y si la necesito y no me he dado cuenta?